Nací en Vigo y hay un pedazo de tierra que amo rodeando la Ría de Aldán; pero nunca he sido amigo de estar quieto. He pacido en la comarca del Deza, las orillas del Umia, el Morbihan, el campo charro, el levante almeriense... He dado tantas vueltas que me he quedado sin domicilio fijo y por eso me empeño en tener una página web, para ir echando raíces, que siempre son convenientes.
El problema, es que los culos inquietos no sabemos distinguir entre espacios y ciberespacios, por lo que tampoco consigo asentar mi presencia en la Red. He ideado tantas webs y tan diferentes que lo único que consigo es desenraizarme más. Así que he pensado que tal vez sea ese mi signo y que lo que necesito, es algo tan leve como mis pasos, que parecen estar atados sólo al seguir tirando. Con tal idea, he decidido volver a empezar con lo más leve que se me ha ocurrido: un texto, que podrá ir cambiando, sin llamar la atención, según lo que tenga que contar.
Por el momento, mirando hacia atrás, veo que debería contar que los últimos años me he dedicado a estudiar filosofía y exprimir toda conexión a internet que conseguía enganchar. Que de mi paso por la facultad he sacado la preparación para ser profesor de filosofía, la necesidad de aprehender más y el anhelo de escribir mejor. Mientras que de internet he aprendido mucho sobre ordenadores, a leer los manuales y a ser un poco geek.
Estos pasos me han han llevado a seguir un programa de doctorado para ampliar mi formación en el ámbito filosófico y a intentar limitar mi presencia en internet a un blog personal y poca cosa más para intentar superar mis problemas con la procrastinación.
Mirando hacia adelante, espero poder compartir textos interesante a través de mi web. Hasta ahora, había colgado todo lo que escribía confiando en que, a través de la indexación de contenidos y la navegación horizontal, pudiese ser útil para alguien. Pero he decidido ser más selectivo y, de paso, ocultar mis vergüenzas para poder ir escribiéndome más cuidadosamente.
Lo que sí me veo en la obligación de poner a disposición de los navegantes, son una selección de textos del Cratilo de Platón que enlazan desde la Wikipedia y un texto sobre fotografía e imagen narrativa que usó Yolanda Carrasco para un curso y que hay quien lo busca específicamente a través de Google.